3 obstaculos al leer

3 obstaculos al leer

Para poder leer más rápido, necesitas cambiar la forma en la que lees actualmente. Ahora que ya conoces las barreras mentales que te impiden leer más rápido, tienes que alejarte de ellas como de la peste.

Son muy comunes, todos los tenemos (o hemos tenido), y son los que hacen que leas muchísimo más lento de lo que puedes. Es como intentar correr los 100 metros con diez kilos en cada pierna. Se puede hacer, pero no vas a hacer muy buen tiempo; y las probabilidades de lesionarte, o de cansarte, son bastante altas.

  

Obstáculo #1: Fijación

Consiste en fijar tus ojos en todas y cada una de las palabras de cada página (no querrás perderte una preposición, esto podría ser letal para tu comprensión del texto ¿no?). Esto es algo que estoy seguro que haces al leer, enfocas tú vista en la primera palabra, luego pasas a la segunda… y así hasta el final del libro.

No te preocupes que no es nada raro, simplemente lo haces porque así es como te enseñaron a leer. Esta es la forma en que empezaste a leer y, en ese momento, quizá fuese esa la forma más inteligente de empezar; pero, después de un tiempo leyendo así, deberían enseñarte otras formas ¿no crees? ¿Te imaginas a Cristiano Ronaldo haciendo el mismo tipo de entrenamiento que un niño de 6 años que empieza a jugar al futbol? Cuando tienes 6 años y empiezas a jugar te enseñan de una forma, y luego esa forma va evolucionando a lo largo del tiempo.

Parece una tontería, pero esa es la forma en que nos enseñaron. Una vez que sigues creciendo y sigues leyendo, te quedas estancado, ya que sigues usando la misma técnica que usabas al empezar a leer en la escuela. Lo que deberían haber hecho, en su lugar, es enseñarnos nuevas formas de mejorar nuestra velocidad y nuestra comprensión lectora.

¿Cómo arreglar este hábito de la “fijación”? Lo que se hace es coger grupos de palabras a la vez, en vez de ir una por una. ¿Cómo es esto posible? Muy simple, usando tus ojos de la forma en que pueden, y deben, ser usados; usando tu visión periférica (la misma que usas cuando conduces, juegas al futbol, caminas…). Esto es algo muy normal en cualquier otra actividad  que realizamos, pero parece que nos hemos olvidado de ella a la hora de leer.

Ahora mismo lo que hacemos es usar, en vez de nuestra visión periférica, nuestra visión de túnel (enfocando una palabra, luego la siguiente… y así hasta el final de los tiempos). Esta forma de enfocar tu vista hace que tu lectura sea aburrida y, a la vez, agotadora.

Probablemente notas molestias cuando llevas leyendo un buen rato, y esto es porque tu cerebro, que puede ir a 1000 km/h, va a 10 km/h. Me juego lo que quieras a que no notas ese tipo de cansancio en la vista cuando vas caminando por el parque o estás jugando al tenis. ¿Por qué? Porque no estás enfocando tu vista en una cosa pequeña (como una palabra) sin ningún tipo de guía que te ayude a ahorrar  esfuerzos (como un bolígrafo).

Si sigues leyendo de esta forma (con la visión de túnel) no vas a conseguir leer muy rápido. Pero no te preocupes, a través de la práctica deliberada conseguirás eliminar este hábito.

 

obstaculos al leer

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Obstáculo #2: Regresión

Este es el que te va a costar más trabajo eliminar. En verdad, nunca lo vas a poder eliminar, simplemente tienes que concentrarte en hacerlo lo menos posible. Probablemente lo haces siempre que lees. Has estado leyendo durante un par de minutos y te das cuenta de que se te olvidó lo que el personaje principal estaba haciendo o porqué había llegado a ese sitio; así que das un salto atrás hacia lo que acabas de leer, y empiezas a leer de nuevo.

La regresión consiste en volver hacia atrás y releer partes del texto que ya has leído. Si eres una persona normal, probablemente pasas la tercera parte del tiempo que lees yendo hacia atrás y releyendo partes del libro. Esto significa que, por cada 30 minutos que lees, 10 minutos te los pasas volviendo hacia atrás y releyendo. Como puedes ver, una vez que reduzcas este hábito vas a leer muchísimo más rápido. Y, una vez que sabes cómo leer más rápido, no necesitas volver hacia atrás para ver lo que ha pasado.

Como ya he explicado, este es el hábito más difícil de controlar. Yo todavía lo hago de vez en cuando. De lo que la gente no se da cuenta es que no necesitas releer algo que no te quedó claro, ya que en el 99.99% de los casos el tema va a volver a salir en el texto, siempre que sigas hacia delante con tu lectura. No tengas miedo y sigue adelante, te prometo que tus dudas van a ser resueltas a lo largo del libro.

La regresión puede ser debida a una comprensión pobre; falta de concentración; falta de interés; pobre vocabulario del lector; porque el autor no es claro al explicar los conceptos… Si sigues hacia delante con tu lectura, resolverás tus dudas y ahorrarás mucho tiempo en la lectura del libro.

 

Obstáculo #3: Subvocalización

Este es el hábito por el cual decimos las palabras en voz alta en nuestra cabeza. Aquí es donde necesitas dejar de leer palabra por palabra y empezar a tomar fotos mentales de grupos de palabras. Este método de subvocalización te lo enseñaron también cuando empezaste a leer. Aprendiste a leer pronunciando las palabras en alto. Después de un tiempo de práctica, te ensenaron a leer esas palabras pero para ti mismo, en tu cabeza.

¿Por qué te está impidiendo la subvocalización convertirte en un lector más rápido? Porque la velocidad a la que tu mente puede ir es muchísimo mayor que tu capacidad de leer palabra por palabra. Si lees palabra por palabra en tu mente, tu velocidad de lectura va a ser la misma que tu velocidad al hablar. E, incluso si dudas de lo que digo, no necesitas leer una palabra en voz alta, o dentro de tu cabeza, para entender lo que dice.

Piensa en ello, cuando lees en voz alta, hay dos actividades que tienen lugar en tu cerebro. Una parte de tu cerebro está intentando comprender el texto, los conceptos… mientras que, al mismo tiempo, la otra parte de tu cerebro se está concentrando en pronunciar las palabras. Estas dos actividades mentales trabajando al mismo tiempo están impidiendo a la otra que funcione al 100% de su capacidad. En otras palabras, decir las palabras en voz alta no te ayuda necesariamente a comprenderlas mejor.

¿No te ha pasado alguna vez que has tenido que salir a leer enfrente de toda la clase y, al finalizar, no sabías lo que habías leído? Tu mente es como un lienzo en blanco en ese momento y no puedes recordar nada. Esto te pasó porque te estabas concentrando en leer y en pronunciar, no en comprender el texto. Si quieres hacer ambos a la vez tienes que trabajar extra. El problema con la subvocalización es que te previene de leer más rápido de lo que hablas.

Tu velocidad mental es mucho más rápida que tu velocidad al hablar. Por eso es por lo que necesitas deshacerte de la subvocalización para poder leer más rápido.

No te preocupes, incluso si encuentras esto difícil de creer, no necesitas “leer en voz alta” las palabras dentro de tu cabeza. Tu cerebro reconoce y comprende las palabras en el momento en que entran dentro de su campo visual (en el momento que las ven).

Tu objetivo aquí es reducir al máximo el número de veces que dices las palabras en alto dentro de tu cabeza. Olvídate de la perfección ahora, nunca lo vas a hacer perfecto. Sólo preocúpate de reducir el número de veces que lo haces.

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