El Poder de Establecer Metas

A veces sentimos que queremos conseguir algo, no podemos evitar el cosquilleo interior pensando en lo mucho que queremos conseguirlo y nos ponemos a ello como locos; y, solo un par de días después, perdemos nuestra concentración (no sabemos dónde fue) y empezamos a buscar nuevos objetivos. Y seguimos repitiendo el mismo comportamiento una y otra vez. Una y otra vez. Así hasta el fin de los días. Por qué pasa esto? Por qué crees que vas de un lado a otro, como pollo sin cabeza?

Probablemente conoces a alguien que haga esto. Probablemente lo has visto una y otra vez repitiendo este comportamiento, siempre con nuevas ideas, y siempre dejándolas al cabo de un par de días. Quizás hasta lo conoces demasiado bien, como si fueras tú mismo…

Por qué hacías esto? Porque no tenías un Objetivo claro, definido, con las acciones a tomar y con un plazo determinado para conseguirlo. Todos hemos oído la menos una vez en nuestras vidas la importancia de tener objetivos, pero a cuanta gente conoces que de verdad tengan objetivos claros y definidos, con una serie de acciones a seguir y con un plazo que cumplir? Baja drásticamente el número de personas que conocías, no crees?

Si quieres mejorar, necesitas establecerte objetivos que conseguir. Mucha gente, especialmente los PESIMISTAS, se quejan de sus vidas todo el rato; pero, si les preguntas cuáles son sus objetivos en la vida y por qué creen que no los han conseguido todavía, te miraran como si acabases de aterrizar en una nave espacial, y a continuación se seguirán quejando sin haber contestado tu pregunta. Como puedes ser infeliz en tu vida si ni siquiera sabes lo que quieres conseguir en tu vida?

“Si no sabes a dónde quieres ir, cualquier camino te llevara allí”

Una meta es simplemente un objetivo que quieres conseguir. Tener una meta hace que enfoques tu mente en un determinado objetivo y te olvides de lo que sea superfluo e innecesario, enfocándote solo en oportunidades y las actividades que tienes que realizar para conseguir ese objetivo.

“Una meta es un sueño con un plazo determinado para cumplirlo”

 Necesitas establecer metas  si de verdad quieres ser productivo y eficiente. Sin metas, lo único que haces es perder tu tiempo.

Lo bueno de establecer metas es que, como con todo en la vida, después de un tiempo haciéndolo te vuelves más eficiente. Cuando tienes una oportunidad de hacer algo, puedes compararlo con tu lista de metas a conseguir y así decidir si merece la pena hacerlo o no. Imagina que tu objetivo para el 2014 es hablar chino fluido. Y, en el mes de Junio, te llega una oferta para apuntarte a una academia de francés al lado de tu casa en la que el primer mes es gratis. Que deberías hacer? Deberías dejar de estudiar chino y ponerte con el francés? Deberías estudiar los dos a la vez? O, quizás, deberías olvidarte del francés y seguir con el chino, con el que llevas ya 6 meses y que es el que de verdad quieres aprender a hablar para final de año?

Si tu objetivo era aprender a hablar chino, deberías concentrarte en ello y olvidarte del francés. Mucha gente contestaría que se pueden hacer los dos, pero eso es como conducir dos bicis a la vez (con una pierna en cada bici), es posible, pero la velocidad que llevarías seria mucho menor, y a la mínima que pilles un bache probablemente te vas a caer. Si coges solo una bici vas a llegar muchísimo más rápido a dónde quieres llegar.

Desglosando tus metas

Tienes que ser específico. Si dices, :quiero aprender Portugués en los próximos 3 meses”, que significa “aprender” en ese sentido? Quieres decir que quieres ser capaz de mantener una conversación fluida en portugués? O que quieres ser capaz de estudiar en una universidad portuguesa? “Aprender” portugués es una meta muy poco especifica. Por otro lado, si tu objetivo fuese “quiero ser capaz de ir a Lisboa y moverme por la ciudad sin necesidad de ningún interprete” o “quiero ser capaz de mantener una conversación sobre futbol con mi amigo Joao”; eso es una meta específica, y será mucho más fácil conseguirla puesto que, una vez que sabes lo que quieres, es más fácil desglosar esta meta en pequeñas acciones que necesitas realizar para conseguirla.

Tienes que comprender que no puedes controlar el resultado final de tus acciones, pero si puedes controlar las actividades que son necesarias para conseguir el resultado deseado. Dos personas que siguen el mismo plan no consiguen los mismos resultados; pero las actividades que deben realizar para alcanzar estos resultados son las mismas.

 

La importancia de los plazos

“No existen las metas irreales, solo los plazos irreales”

Si tu objetivo era hablar Mandarín, y quieres conseguirlo en una semana, lo más probable es que falles miserablemente. Después de haber fallado, estarás frustrado porque no fuiste capaz de conseguirlo, pensaras que eres un fracasado y dejaras de establecerte metas.

Cuál era el problema de la meta “hablar Mandarín en una semana”? No era la meta en sí, sino el plazo que te diste a ti mismo para conseguirla. No era un plazo realista. Con más tiempo para conseguir esa meta, habría sido probable que la consiguieras. Cuando estableces tus metas tienes que apuntar alto, pero no tan alto que sabes antes de empezar que no lo vas a poder alcanzar.

Pasos a seguir. Qué puedes hacer?

  • Piensa en 1 meta que quieres conseguir en este mes (escribir un blog, leer 3 libros, aprender 100 palabras en inglés…)

  • Por qué quieres conseguir estas metas? Cuál es el beneficio que buscas?

  • Que acciones son necesarias para alcanzar esta meta? Escribe solo la primera acción que necesitas (comprar un libro, escribir en Word…)

  • Cada día, justa después de levantarte, escribe tu meta para ese día. Por ejemplo, si tu objetivo es aprender chino, to objetivo para ese día es aprender 5 verbos en chino.

  • En un mes, tienes 4 semanas y media. Eso son unos 20-22 días entre semana. Unas 20-22 pequeñas acciones que puedes tomar para conseguir tu objetivo en un mes (y eso que no contamos los fines de semana). Es simple, no crees? Cuando estableces una meta y la descompones en pequeñas acciones, se hace mucho más llevadero el conseguirlas.

  • Escribe tu progreso en una libreta o en un documento Word

  • Es importante que, la final de la semana, compruebes lo que has hecho durante la semana y así puedas ver lo que está funcionando y lo que no, y porque. Simplemente hazte estas preguntas y escribe la respuesta a mano:

  1. Cuál fue el momento más importante de la semana? (ej.: Aprendí 30 verbos en Chino)

  2. Cuáles fueron los obstáculos o qué no funcionó? ( ej.: No se me da muy bien la pronunciación en Chino porque no se diferenciar los tonos)

  3. Cómo puedo mejorar lo que no funcionó? (ej.: Puedo ver videos en YouTube sobre como pronunciar los tonos en Chino)

Esto es todo lo que necesitas para ser más productivo y conseguir hacer cosas. Escoge 1 meta que quieres alcanzar y sigue los pasos que te he explicado anteriormente. Simplemente la final de la primera semana veras que has hecho más en una semana que en el mes anterior (en el que no tenías metas claras). Y, si sigues con ello, al final del primer mes no creerás lo mucho que has cambiado.

Si hay un día, dos días, o una semana que no sigues con tus objetivos (por el motivo que sea) no los abandones. Simplemente sigue por donde lo degastes y sigue hacia delante. El fracaso es algo que debes esperar. A mí me ha pasado muchas veces que empiezo y luego hay una semana en la que no hago tanto como debería. Sigue moviéndote, sigue hacia adelante. Y veras lo mucho que cambias en un mes.

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