Cómo recordar mejor lo que lees

Cómo recordar mejor lo que lees 

 

Usar un subrayador de forma eficiente

A la hora de usar los rotuladores para resaltar la información importante, la mayoría de la gente los usa mal. Usan los rotuladores para colorear el libro. Ven un párrafo que les interesa, y proceden a colorear todo el párrafo. Si queda algún espacio en blanco, lo rellenan. Después ven que el color sobresale un poco por los márgenes, así que, para que quede todo uniforme, se dedican a colorear los márgenes también. Hemos pasado de estar leyendo y buscando información importante a estar coloreando el libro (una actividad totalmente pasiva en la que no vamos a aprender nada).

Esta actividad de colorear distrae mucho y es una pérdida de tiempo. Esto se debe a que el colorear pospone el aprendizaje. Si necesitas aprender esa información para un examen, entonces estás usando los rotuladores de un modo muy ineficiente. Antes o después tendrás que volver a leer todo el párrafo, tratando de descifrar porqué lo subrayaste en primer lugar.

Si quieres usar los subrayadores de forma efectiva, subraya sólo las palabras clave. Es muy raro que tengas que subrayar más de una frase. Las palabras clave son las que tienen más sentido en la frase o en el párrafo.

Si cada vez que usas un rotulador sientes la necesidad de colorear todo el párrafo, usa las notas al margen. La única vez que debes subrayar todo el párrafo es cuando necesitas documentar una citación.

 

Escribir notas en el margen

Crear notas al margen es a menudo más fácil y efectivo que subrayar. Con el bolígrafo, dibuja una flecha que vaya desde la frase o palabra clave al margen; lee el párrafo entero para asegurarte de qué es lo importante; y, a continuación, con tus propias palabras y tan brevemente como sea posible, escribe una nota en el margen.

Puedes usar las notas al margen para resumir lo que dice el párrafo, o porque esta idea la quieres relacionar con otras. Crea una nota que te haga recordar porqué era importante este párrafo.

Si primero subrayas y luego creas una nota al margen, tardarías más tiempo al principio al crear las notas, pero luego vas a pasar menos tiempo repasándolas porque se te van a quedar mejor.

 

Tomar notas en un folio

Tomar notas lleva un poquito más de tiempo pero es muy útil para aprender material con el que no estás familiarizado o para documentar el libro. Puedes poner el título de cada capítulo en el margen izquierdo del folio, y luego desarrollarlo en el lado derecho; puedes usar mapas mentales… Lo que te sea más cómodo.

Lo que estás haciendo es poner la información más importante del libro en tus propias palabras. Esto funciona muy bien para libros de no-ficción.

Para libros de ficción, el tomar notas se usa para crear un sistema que te ayude a estar al tanto de los personajes, la trama, los conflictos… Este sistema puede ser tan simple como coger una tarjeta en blanco en el que pongas los nombres de los personajes y alguna característica, y luego usarlo como marca-páginas. Esto no suele ser necesario si lees el libro de una vez; pero si dejas la lectura para los fines de semana va a ser muy útil, ya que llegas al libro con la información clave de cada personaje. Del otro modo sería muy difícil para ti recordar todos los personajes y la trama del libro.

Esto te ayudará a reducir tu frustración al tener que ir hacia atrás y encontrar quién era quién y qué pasó.

Repetición espaciada

La repetición espaciada es una técnica de aprendizaje que incorpora crecientes intervalos de tiempo entre repasos de un material que has aprendido previamente; buscando aprovechar el efecto espaciado (efecto por el cual las personas recordamos o aprendemos mejor las cosas cuando las estudiamos de un modo espaciado a lo largo del tiempo; en vez de repetirlas muchas veces en un espacio corto de tiempo).

Por ejemplo, si quieres recordar información para un examen, es mejor empezar a estudiar un mes antes, luego repasas la información al día siguiente, luego a los dos días, a los 3, a la semana…

Usar la repetición espaciada (estudiar a intervalos en espacios más largos de tiempo) es mejor que estudiar el día antes de un examen.

Así que, para resumir, estos son los pasos necesarios para recordar la información:

  1. Subrayar las palabras clave

  2. Tomar notas al margen: explicando el concepto en tus propias palabras o relacionándolo con otras ideas

  3. Tomar notas en un folio: si es un texto importante que contiene información que quieres recordar

  4. Repetición espaciada: cada cierto tiempo, repasa las notas que has tomado

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