La Paradoja de las Opciones

A lo mejor solo me pasa a mí, pero cada vez que voy a hacer la compra y no llevo una lista, tan pronto como me pongo a mirar las diferentes opciones me empieza a entrar un cosquilleo por la espalda y una sensación de nervios. Veo muchos tipos diferentes de carne, huevos, de esto y de lo otro… Qué pasa si escojo este? Este tiene buena pinta, pero… no, espera, este otro pone que es 90% libre de grasas, quizá debería elegir ese… Justo aquí es cuando empiezo a sentirme abrumado. Te suena familiar?

Pienso que es algo fascinante el hecho de que, en un sitio en el que tienes miles de productos a tu disposición, donde hay muy pocas limitaciones sobre las opciones a escoger, en vez de sentirte libre y disfrutar de la experiencia, empiezas a ponerte nervioso, a ir de un lado a otro, volviendo hacia atrás por cosas que olvidaste, y cuando tienes que elegir un producto donde tienes que elegir entre 4 posibles opciones empiezas a sentirte paranoico.

Esto es por lo que, cuando leí “The Paradox of Choice”, me hizo darme cuenta de lo que equivocado que había estado toda mi vida. Siempre pensé que el hecho de tener la libertad de elegir lo que quieras te haría más feliz, pero, al parecer, es todo lo contrario.

Tener tantas opciones no nos hace más felices, nos hace miserables. Por qué? Porque siempre estamos cuestionando nuestras acciones. Qué pasa si elijo este en vez de ese otro? Sería mejor? Pero, qué pasa si me equivoco? Qué pasa si fracaso?

Para evitar estas confrontaciones contigo mismo cada vez que tienes que elegir entre muchas opciones, lo mejor que puedes hacer es limitarte a ti mismo. Limitar el número de opciones que tienes para que, al final, solo tengas que elegir entre dos opciones.

Por qué? Porque, si vivo en una sociedad libre debería limitar mis opciones? Esa es una buena pregunta. Antes que nada, no estoy sugiriendo que te vayas a vivir a Corea del Norte a vivir para así no tener que elegir nada. Lo que estoy diciendo es que, si quieres ser feliz y tomar mejores decisiones, tienes que limitar tus opciones y elegir entre las dos mejores.

Tienes que ser un escogedor ( decidir y escoger una opción), no un recolector (alguien que abre la puerta a 1000 opciones pero que no escoge ninguna).

  • Necesitas eliminar las deliberaciones que no son importantes. Lo único que consiguen es hacerte perder tu tiempo y tu energía, y eso es algo que nunca recuperaras.

  • Que es lo que quieres? Cuál es tu objetivo? Concéntrate en esas áreas donde tus decisiones importan.

Satisface más, maximiza menos

Podemos relacionar esto con el perfeccionismo. Muchos de nosotros tratamos de ser perfectos en distintas facetas de nuestras vidas y, aunque en algunos casos esto te lleve a ser mejor (como en los deportes); en otros simplemente hará tu vida más miserable.

Necesitas decidir que áreas de tu vida quieres maximizar y, al mismo tiempo, necesitas aceptar cuando algo es lo suficientemente bueno en ciertas áreas de tu vida.

Por ejemplo, hablemos de las relaciones. Todos nosotros, cuando tenemos novia/o, empezamos a ver a nuestros amigos como si tuviesen el Secreto de la Felicidad Eterna. Empezamos a envidiarlos y a pensar que, si nosotros también estuviésemos solteros, estaríamos siempre de fiesta, ligando con tías impresionantes, y esto y lo otro. Pero, tan pronto como cortamos con nuestras novias, nos damos cuenta de que la vida que pensábamos que iba a solucionar todos nuestros problemas y a hacernos más felices, únicamente nos hace más miserables. Nos damos cuenta de que hemos cambiado el estar con nuestra novia, alguien que nos conoce íntimamente, con la que teníamos planes, íbamos la cine, nos acurrucábamos en la cama… por salir un Sábado por la noche para encontrar a una chica fácil que se venga con  nosotros y que, al día siguiente, no significara nada y, tan pronto como se haya ido, te dejara contigo y con tu soledad y tus miserias de nuevo.

En este caso, en el momento en que dejamos a nuestras novias lo que estamos intentando es maximizar nuestras vidas. Lo estamos haciendo porque pensamos que vamos a disfrutar más y porque queremos más, más de la vida, queremos exprimir todo hasta la última gota cada día.. Y la final, sorpresa, cuando llevamos solteros una semana queremos volver con nuestra ex.

Por qué estoy despotricando sobre este tema? Porque, en este caso, habríamos estado mucho mejor si hubiésemos tenido la mentalidad de “satisfacer” en vez de la mentalidad de “maximizar”. Deberíamos haber pensado, “mi relación va muy bien, tengo una novia que me quiere; tenemos planes en común; nos encanta pasar tiempo juntos, pero a la vez cada uno tiene sus propios proyectos…” Entonces te habrías dado cuenta de que esa parte de tu vida estaba satisfecha. No necesitabas más que eso. Necesitabas seguir mejorando esa relación día a día, no buscar otra nueva. El perfeccionismo, en este caso, solo te trajo miseria.

Esto no significa que no puedas ser perfeccionista en otras áreas de tu vida (como en tu vida profesional, en los deportes…); pero tienes que recordar que tratar de maximizar todas y cada una de las distintas áreas de tu vida solo conseguirá hacerte miserable. Eso es por lo que necesitas elegir que áreas de tu vida quieres maximizar y que áreas de tu vida necesitas satisfacer.

Como seguir usando este patrón restrictivo para ser más feliz?

  • Mantente fiel a lo que compras normalmente. No trates de cambiar cada producto que compras cada vez que vas el supermercado.

  • No caigas en la trampa de comprar algo simplemente porque es nuevo y mejorado. Si tu iPad 3 satisface toda tu necesidad, no necesitas comprarte el nuevo iPad Air. Lo único que conseguirás será tener el mismo tipo de comportamiento en cada área de tu vida y, más tarde o más temprano, querrás un nuevo coche, una nueva tele, una nueva casa, una nueva novia…

  • No te rasques a no ser que te pique de verdad. No trates de arreglar algo que funciona bien y satisface tus necesidades

Otra cosa importante que puedes hacer es:

  • Haz tus decisiones irreversibles, de modo que no tengas que volver a pensar en ellas.

Se Agradecido:

  • Pon una libreta la lado de la cama y, cada mañana, escribe 5 cosas por las que estas agradecido (tu novia, tu trabajo, tu familia, tus amigos…)

Arrepiéntete menos:

  • Adopta la mentalidad de “satisfacer”

  • Reduce el número de opciones

  • Practica la gratitud, se agradecido por las cosas que tienes

Anticipando la adaptación

Controla las expectativas. Si es tu cumpleaños y sabes que tus padres quieren regalarte un coche, y llevas dos meses pensando en ese coche que tus padres te van a regalar, y en tu mente es un BMW; no importa lo que hagan tus padres o el dinero que se gasten, si no te dan ese BMW en el que estabas pensando, vas a estar decepcionado y cabreado.

Tus padres te podrían haber regalado un par de camisas, pero no, se gastaron el dinero y te regalaron un coche nuevo, y aun así tus estas decepcionado? No es increíble?

Es por esto por lo que necesitas controlar tus expectativas, no porque no quieras las mejores cosas en la vida; sino porque tú no puedes controlar factores externos o lo que hacen terceras personas.

Tú tienes todo el derecho del mundo a pensar que tú te vas a comprar el BMW con tu dinero, porque es algo que controlas tú. Pero el tratar de controlar las acciones de terceras personas o el basar tu felicidad en ello te va a hacer bastante infeliz (como el basar tu felicidad en que tu equipo de futbol gane o pierda, algo que escapa totalmente de tu control).

Por esto precisamente necesitas controlar tus expectativas, porque, si no, vas a estar pensando que la gente va a actuar de una manera determinada y, cuando no sea así, vas a llevarte una gran desilusión.

Limita las comparaciones sociales

No trates de competir con tu vecino:

  • Céntrate en lo que te hace feliz

  • Céntrate en lo que da sentido a la vida

Aprende a amar las restricciones. No porque te vayan a hacer sentir miserable, sino porque te ayudarán a ser más feliz.

 
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